Estudiantes de Arauco comparten experiencia en Albergue Móvil

Como una experiencia muy enriquecedora calificaron alumnos del Colegio Arauco, de la comuna del mismo nombre, la visita realizada este jueves, en la noche, al Albergue Móvil “La misericordia”, ubicado en el frontis de la catedral, donde noche a noche acoge y se comparte con numerosas personas en situación de calle, iniciativa impulsada por la Iglesia de Concepción.

La rectora del Colegio Arauco, Gloria Aguayo, señaló que como comunidad escolar tiene muy claro la importancia de educar a los alumnos, el sentido solidario con quienes más lo necesitan. “Estamos permanentemente realizando acciones de apoyo con cajas de alimentos y surgió la idea de venir a visitar el Albergue Móvil y compartir con los estudiantes esta experiencia. Apenas se dio la oportunidad, nació en los propios alumnos llegar hasta acá, más aun sabiendo que este servicio es nocturno y nosotros somos de lejos”.

Informó que bastó informar de la existencia del Albergue Móvil, para que surgiera de los propios alumnos el deseo de realizar una visita. “Hasta hoy existen 45 alumnos y alumnas que están dispuestos a venir al Albergue Móvil y nos vamos turnar en grupos para venir todos los jueves. Este el primer grupo de 10 estudiantes que se organizó reuniendo los recursos, para comprar los alimentos y con ayuda de sus padres les trajimos una cena a las personas que llegan al albergue”, precisó.

El colegio colaboró con el arriendo de un bus para concretar la visita. “Para nosotros, como educadores, esta experiencia es muy importante, porque no sólo se viene acompañar a los más necesitados, sino que es una vivencia muy enriquecedora para cada uno de los alumnos. Esto lo debieran vivir todos los jóvenes. Ellos (los alumnos) están aprendiendo, nosotros los acompañamos en este desafío que es suyo. Ellos son alumnos que están alejados de esta realidad y les sirve para que valoren lo que tienen y la importancia de compartir con otros, aprendan y valoren su historia y su realidad que es muy dura”, subrayó.

La directora señaló, además, que en esta primera oportunidad llegaron sólo alumnos, pero en las ocasiones siguientes espera que se sumen profesores, porque la iniciativa entusiasmó a todo el colegio, incluyendo a los apoderados. “Los papás deben estar muy contentos, porque ven a sus hijos compartiendo, algo muy positivo para su vida y su desarrollo como personas. A todos los papás se les envió una carta para que se informaran de esta iniciativa y autorizaran a sus hijos. Incluso algunos papás ayudaron a los estudiantes a preparar la cena, otros colaboraron con sus hijos para ir a comprar los alimentos. Nuestro deseo es que en las próximas visitas puedan incorporarse algunos papás”, acotó.

La educadora comentó su alegría de la excelente disposición de los padres, para que sus hijos tuvieran una experiencia como ésta. “Una escucha, muchas veces, que se critica a la juventud, que es difícil, que no tiene futuro. Esto que estamos viendo, aquí, rompe ese mito. Aquí hay jóvenes de octavo a segundo medio que se han involucrado personalmente y han querido cumplir este compromiso que ellos mismos han asumido y nosotros lo que hacemos es apoyarlos. Hubo plena libertad para que decidieran. La juventud es muy buena y a nosotros como padres y educadores nos corresponde apoyarlos. Esto que ellos viven esta noche es mejor que una clase de matemáticas. Esto es para la vida”, enfatizó.

Testimonios

Juan Pablo Poblete, de octavo año, comentó que se informó en el colegio de la existencia del Albergue Móvil y tomó la decisión de participar con el apoyo y autorización de sus padres. “Esta es una experiencia muy buena para mí, porque he tenido la oportunidad de conocer a muchas personas que viven en la calle y siento que es mi deber ayudar y compartir”, indicó.

Joaquina, de primero medio, manifestó que apenas supo de la idea de poder venir al Albergue Móvil la comentó con sus padres y recibió el total apoyo. “Incluso mi mamá estaba muy entusiasmada en venir, pero por otra reunión de última hora no pudo hacerlo. Pero yo estoy feliz de compartir con estas personas. Da gusto escucharlos”, afirmó.

María José, del mismo curso de Joaquina, expresó su alegría de conocer esta experiencia que desarrolla la Iglesia de Concepción. “Es súper bueno conocer las distintas realidades, porque una nunca sabe que le puede suceder lo mismo. Por eso, yo invito al resto de mis compañeros a que vivan esta experiencia. Todos los jueves habrá un grupo de nuestro colegio”, concluyó.