Fortalecimiento de la vida pastoral

Gracias al trabajo de muchas personas hemos iniciado un nuevo proyecto social. Se trata de un invernadero del mejor nivel para dar trabajo a personas con síndrome de Down y vivir de manera más real las enseñanzas sobre el cuidado del ambiente del Papa Francisco.

Llama positivamente la atención cómo muchas personas se involucraron en este proyecto, poniendo al servicio de él sus talentos y habilidades y sin pedir nada a cambio. Si a ello le sumamos la generosidad de tantos benefactores, el futuro para hacer carne el Evangelio de vivir el amor a Dios y al prójimo se ve esplendoroso. Se nota cómo el Espíritu de Dios se sigue manifestando y la alegría que le causa a la comunidad ver proyectos concretos para personas concretas que surgen desde el seno de la Iglesia y están animados por sacerdotes y laicos.

A propósito de esto, notable ha sido que la sociedad civil, y en concreto el mundo empresarial haya reconocido al Albergue Móvil La misericordia como el proyecto más innovador del año 2017. Ello nos alegra mucho y nos estimula a seguir pensando qué hacer para servir a los más pobres de manera creativa y eficiente.

Julio será un mes propicio para fortalecer nuestra vida pastoral en sus más amplios ámbitos de acción desde la mirada de María. Sin duda que la Virgen bajo la advocación de la Virgen del Carmen es una buena oportunidad para volver a reconocer que al igual que en las bodas de Caná, falta vino. La fiesta está aguada. Mirando a María que nos muestra a Jesús como aquel que es Camino, Verdad y Vida y nos orienta en la vida, podremos seguir animándonos en la esperanza, la fe y sobretodo la caridad.

Como Iglesia de Concepción seguiremos perseverando en implementar el Sínodo Arquidiocesano. Las conclusiones allí expresadas reflejan muy bien hacia dónde hemos de caminar para ser fieles al Señor. Es admirable la sintonía que hay con el magisterio del Papa Francisco, quien con mucha insistencia nos anima a una Iglesia donde se viva el servicio, la comunión, las relaciones fraternas entre todos, libres de autoritarismos.

Que la misión preciosa a la que hemos sido convocados  sea nuestro horizonte y la certeza de que Jesús estará en medio de nosotros hasta el fin de los tiempos.